lunes, 29 de diciembre de 2008

Quisiera contar una historia

Quisiera contar una historia
que no ocurrió, pero ocurrirá.

Quisiera contar una historia
sobre la mentira de la verdad.

Quisiera contar una historia
inspirada en la humildad.

Quisiera contar un historia
de un hombre y una mujer.

Quisiera contar una historia
…pero no lo haré.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Facilitar la salida


Comprender, saber, ecuchar, recitar, comer, respirar…

Siempre quise comprender en qué lugar del cerebro se hayaba el saber. No sin antes mencionar las alucinaciones que se perciben al escuchar un tigre retitar a Machado. Alucinar forma parte de todo aquello que llega al satélite por excelencia, ya sea traído con cápsulas estratosférica o con la ausencia del comer. Una mjer embarazada siempre está más alquite de los entresijos del cerebro, su estado y su capacidad para irrigarlo sin respirar. Hoy en día no tarea sencilla, sobretodo si tenemos en cuenta la ausencia de fonolículos que acechan en nuestro alrededor.

Respirar, comer, recitar, escuchar, saber, comprender…?

jueves, 4 de diciembre de 2008

Comerciar con pingüinos


Dicen los sabios que saber en qué momento los dedos de una mano actúan por sí mismos es parecido a recortar muñecos de papel.
El cambio de fecha en equinoccios estelares supone dejarse caer el pelo de la cabeza por debajo de las pantorrillas. Pantorrillas que, a su vez, humedecen el estado mental del lobo feroz. Cuando Caperucita Roja caminaba por el bosque encontró setas alucinógenas. El efecto alucinógeno de las setas comparte sensaciones con un alud inmenso sobre al desierto del Sahara. No caigamos en la tentación de cruzar un desierto sin agua, fría, helada, ardiente, en un tarro o mermelada de plata.
Quizá sea el momento de efectuar una OPA hostil al inmundo aparato directovo del Doctor Maligno, puesto que comerciar con pingüino en época de crisis es, por lo menos inmoral.

Confiar en uno mismo


No es fácil saber en qué momento de la vida se halla uno. Sin embargo tampoco es del todo necesario. Bastaría con saber, eso, nada... Un pié en el fondo del lago sría suficiente para averiguar su profundidad, pero, ¿es necesario? Todo aquel que rehuya de su futuro chocará con su pasado.
La personas están compuestas por sus propias vivencias. Ya lo dijo Alexander Burgler (de milwaukee) en sus memorias poco antes de padecer un accidente que lo indispuso para el resto de sus días.
Claro, comer calabazas en agosto no estba bien visto por la burguesía parisina, decían que ello llevaba demasiado a menudo a la gente a defecar con excesiva regularidad.
Pienso que si uno controla su futuro es más fácil que comparta su pasado.